El aprovechamiento de la madera de eucalipto blanco (Eucalyptus globulus) por la industria transformadora está condicionado por la necesidad de realizar un secado lento y delicado, debido a la tendencia de la madera a sufrir fendas, colapso y deformaciones.
El esquema habitualmente empleado en Galicia para secar eucalipto combina la realización de un oreo (secado al aire), desde que la madera está recién aserrada hasta que alcanza un contenido de humedad del 25-30%, con un secado posterior en cámara. Normalmente, el proceso de oreo tiene una duración de 5-7 meses y el secado posterior en cámara, para alcanzar una humedad final del 10-12%, suele durar entre 25-30 días.
A menudo se ha comercializado madera simplemente oreada, o seca de forma deficiente, lo que ha repercutido en la calidad del producto final, contribuyendo a devaluar la opinión de muchos usuarios acerca de la madera de eucalipto.
Dado que el secado al aire no permite controlar las condiciones ambientales, es habitual la aparición de defectos, obteniéndose además contenidos de humedad muy dispares en las tablas que forman la partida. Además, el elevado tiempo de oreo conlleva periodos de rotación de existencias elevados, con los consiguientes perjuicios desde el punto de vista comercial y financiero.
Con estos antecedentes, entre los años 1999 y 2000, se realizó un proyecto de investigación donde se analizaron las principales particularidades de esta madera, con influencia sobre el proceso de secado, elaborándose una propuesta de secado industrial de madera de eucalipto blanco, contrastada por numerosas experiencias realizadas en la planta piloto del CIS-Madera.
Mediante la cédula de secado obtenida, en tablas radiales de 30 mm de espesor, un presecado en cámara en unas condiciones de 27ºC de temperatura y 80% de humedad relativa, permite disminuir el contenido de humedad desde un 65% hasta un 30% en unos 15 días. Asimismo, posteriormente, el tiempo requerido para alcanzar una humedad final del 12% es de 15 días. La realización durante el secado de varias etapas de acondicionamiento de la madera por medio de vaporización, durante periodos cortos de tiempo, es esencial para lograr una distribución homogénea del contenido de humedad. Si la madera ha sido seleccionada previamente (edad adecuada, orientación radial, etc.), es posible obtener una buena calidad de secado, sin presencia significativa de defectos como colapso o fendas.
Este proyecto fue financiado parcialmente por la Consellería de Agricultura, Ganadería y Montes.
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