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Centro de Innovación y Servicios de la Madera

Empleo de la Madera contra el cambio climático

La madera frente al cambio climático

En el marco de la Asamblea Europea de Fabricantes de Tablero, se presentó el libro: “Frente al cambio climático, emplea madera”. Los encargados de realizar la puesta de largo fueron Ladislaus Döry, presidente de la Federación Europea de Tablero (EPF); José Carballo, presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Tablero (ANFTA); y Francisco Pedras, director del CIS Madeira, organismo encargado de la edición en castellano del libro. El acto transcurrió en el Hostal dos Reis Católicos, en Santiago de Compostela.

“Tratar de convencer que la madera es un material con futuro”, empezó José Carballo, “es algo más sencillo con esta publicación. Un libro de transcendencia y con argumentos de peso”. Esta es la edición española de una publicación emprendida por la EPF, y ya traducida previamente a 8 idiomas.

Ladislaus Döry expuso las razones de la creación de la obra. Explicó que el cambio climático es responsabilidad, en gran medida, de las emisiones de dióxido de carbono que la actividad del hombre emite a la atmosfera. La única idea que existía hasta hace poco sobre la madera para evitar la contaminación era su empleo como material energético renovable. “Frente al cambio climático, emplea madera” abre nuevos horizontes para este material en a sostenibilidad. Los árboles, mediante la fotosíntesis, absorben CO2 del aire para transformarlo en celulosa y lignina, los materiales que componen la madera. Ese uso de la misma como combustible provoca que ese gas capturado en el tronco vuelva a la atmósfera.

En cambio, si la madera perdura en el tiempo con un empleo duradero (construcción, mobiliario…) el CO2 seguirá “atrapado”. Además, la madera posee la ventaja de poder ser reciclada mediante la fabricación de tableros, alargando su ciclo de vida y prolongando aún más esa fijación.

La industria de transformación de este sector es mucho menos contaminante que las industrias que fabrican otros materiales a los que puede sustituir (caso del hormigón, acero o plástico). El ahorro frente a ellos que la madera supone en emisiones de dióxido de carbono es de 6 toneladas por cada metro cúbico de materia prima. Hay que sumar el gas capturado per se con el que se emite en su transformación.

La comparación entre una vivienda realizada con hormigón y acero con otra construida con madera resulta clarificadora. La cantidad de dióxido de carbono liberada a la atmósfera en la edificación con hormigón y acero es equivalente a la que una casa de madera precisa para su puesta en pie y calentarla durante 27 años.

La ANFTA, siguiendo la idea de la EPF, está trabajando en una tesis para el cumplimiento del Protocolo de Kyoto. Este tratado contempla los inventarios de la masa forestal de un país en función de la cantidad de CO2 fijado, para contrarrestar las tasas a pagar por cada país por sus emisiones contaminantes. En la próxima reunión del tratado, que tendrá lugar en Dinamarca, se tratará de incluir la cantidad que representan los productos de madera puestos en circulación, no sólo la que existe en los árboles. El Ministerio de Medio Ambiente colabora en este propósito.

De esta manera, si el consumidor elige productos de madera, estaría no sólo contribuyendo al medio ambiente por la continuación del “secuestro” de CO2, sino también a aliviar las arcas de su país por la diminución del gasto a realizar por las emisiones de gases.

“El CIS Madeira apoya esta iniciativa de la EPF y ANFTA, que es una muestra de la dinámica del sector de la madera”, añadió Francisco Pedras, “dentro de la importancia que representa el mismo en Galicia, una zona eminentemente forestal”. En su conclusión, el director del CIS Madeira aprovechó para especificar que todos esos datos se corresponden con productos nuevos. En el campo de la rehabilitación, esto se puede multiplicar, ya que esa madera empleada siglos atrás puede seguir guardando CO2 durante mucho más tiempo. Recordó que Galicia constituye un referente estatal en cuanto a la rehabilitación y que se continuará trabajando en esta línea.

El uso de la madera aquí dista mucho de la larga tradición constructiva que existe en Europa. Por no hablar de los Estados Unidos, donde el 90% de las viviendas unifamiliares están elaboradas con madera. Una época de crisis es también un tempo de oportunidades. Y la madera, con la importancia que adquiere el desarrollo sostenible, es un material idóneo en el presente y aún más en el futuro.